
La falta de tiempo, la inseguridad clínica y la dificultad para interpretar el nistagmo son algunos de los principales obstáculos que dificultan que los profesionales de medicina de familia apliquen de forma habitual las maniobras recomendadas para diagnosticar y tratar el vértigo posicional paroxístico benigno en atención primaria. Así lo concluye un estudio cualitativo del grupo VERTAP del Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAPJGol), publicado en la revista científica BMJ Open, que analiza por qué estas técnicas aún no se han incorporado de manera rutinaria a la práctica clínica, a pesar de estar avaladas por las guías.
El trabajo se ha basado en cuatro grupos focales con 34 médicos y médicas de familia de cuatro equipos de atención primaria de L’Hospitalet de Llobregat, y recoge sus experiencias y percepciones sobre el abordaje del vértigo en la consulta.
Dificultad diagnóstica
La principal barrera identificada es la falta de tiempo, especialmente en visitas urgentes, lo que limita la posibilidad de dedicar el tiempo suficiente a la anamnesis, la exploración física y la ejecución de las maniobras.
A esta dificultad se suma la inseguridad de los profesionales ante las técnicas manuales, especialmente cuando han tenido experiencias negativas previas o cuando atienden a pacientes mayores o con patologías asociadas. Algunos participantes relatan episodios en los que los pacientes han sufrido mareo intenso o vómitos durante la maniobra, un hecho que genera temor a provocar efectos adversos.
El estudio también señala la dificultad para visualizar e interpretar correctamente el nistagmo (movimiento involuntario de los ojos), que permite diagnosticar este tipo de vértigo. La detección del nistagmo suele requerir experiencia y práctica clínica.
Expectativas de los pacientes
Los médicos participantes en el estudio explican que las expectativas de los pacientes también condicionan el abordaje del vértigo benigno. Según los profesionales consultados, muchos pacientes prefieren la medicación para aliviar los síntomas y muestran reticencia ante las maniobras físicas, especialmente si ya han tenido una mala experiencia previa.
Esta situación contribuye a reforzar la inercia del tratamiento farmacológico, que los participantes describen como una práctica habitual en el sistema sanitario, a pesar de que las guías clínicas recomiendan priorizar las maniobras diagnósticas y terapéuticas y evitar medicación innecesaria.
Más formación y apoyo
La investigadora del IDIAPJGol Alicia Rullan-Rabassa, primera firmante del estudio, destaca que, a pesar de las dificultades detectadas, aplicar las maniobras de forma más sistemática podría ahorrar tiempo y evitar consultas repetidas. En este sentido, el equipo señala que es necesario reforzar la formación práctica con actualizaciones periódicas, contar con profesionales referentes y disponer de herramientas digitales, como vídeos tutoriales, que faciliten la aplicación de las técnicas y la interpretación del nistagmo.
Una app para ayudar a diagnosticar y tratar el vértigo benigno
El grupo VERTAP también ha impulsado el proyecto NYSTAVERT, una aplicación móvil para registrar los movimientos oculares durante las maniobras y ayudar a aplicarlas con mayor seguridad. Los profesionales concluyen que es necesario invertir en tiempo y formación para mejorar el abordaje del vértigo y reducir pruebas y medicaciones innecesarias.
Referencia del artículo
Rullan-Rabassa A, G Abiétar D, Rando-Matos Y, Ballvé-Moreno JL, Daryanani-Nawalrai S, Hernández-Méndez P, Rozenek MA, Santolalla-De Pedro A, Torrecilla-Sánchez R, Peguero-Rodríguez E. Barriers and facilitators to performing benign paroxysmal positional vertigo manoeuvres among primary care physicians in Barcelona: a qualitative study. BMJ Open. 2025 Dec 8;15(12):e110545. doi: 10.1136/bmjopen-2025-110545. PMID: 41365585; PMCID: PMC12699709.