La exposición prolongada a temperaturas elevadas durante el embarazo podría aumentar el riesgo de diabetes gestacional

Un nuevo estudio liderado por investigadoras del IDIAPJGol identifica que la exposición sostenida al calor durante semanas duplica la probabilidad de diagnóstico y apunta a una mayor vulnerabilidad en entornos socioeconómicos desfavorecidos

  • 11 MARZO 2026

La exposición prolongada a altas temperaturas ambientales durante el embarazo se asocia con un incremento significativo del riesgo de desarrollar diabetes gestacional. Esta relación se desprende de un nuevo estudio liderado por la investigadora del IDIAPJGol, Laura Granés, que analiza datos de atención primaria de más de 150.000 embarazos en el área metropolitana de Barcelona durante doce años.

El estudio se basa en un diseño de series temporales que combina datos de temperatura diaria del Servicio Meteorológico de Cataluña con registros clínicos del Sistema de Información para el Desarrollo de la Investigación en Atención Primaria (SIDIAP) entre los años 2011 y 2022. Esta metodología ha permitido analizar tanto los efectos acumulados como los efectos retardados de la temperatura, un aspecto poco explorado hasta ahora en relación con la diabetes gestacional.

Efectos acumulados del calor

La investigación muestra que la exposición acumulada durante 30 días consecutivos a temperaturas medias alrededor de los 21-23 °C (una media que incluye también las temperaturas nocturnas) puede duplicar el riesgo de diagnóstico de diabetes gestacional. Los resultados ponen de manifiesto que no solo los episodios puntuales de calor extremo, sino también los periodos prolongados de temperaturas elevadas, pueden tener un impacto relevante sobre la salud materna.

Según explica la investigadora principal del estudio, Laura Granés, “el impacto del calor no se produce necesariamente el mismo día, sino después de una exposición continuada durante semanas”. Estos resultados son coherentes con evidencias previas que indican que la exposición a temperaturas elevadas puede reducir la sensibilidad a la insulina y ralentizar el metabolismo de la glucosa, lo que favorece el aumento de los niveles de azúcar en sangre.

Desigualdades sociales

El estudio también ha explorado el papel del contexto socioeconómico en la relación entre la temperatura y la diabetes gestacional. Las investigadoras observaron que las mujeres que viven en barrios con un nivel socioeconómico más bajo parecen ser más vulnerables a los efectos del calor.

“Aunque la asociación entre temperaturas elevadas y diabetes gestacional se detecta en diversos grupos, la tendencia es más marcada en los entornos más desfavorecidos”, destaca Granés. Según el equipo investigador, factores como las condiciones de la vivienda, el tipo de trabajo o una menor capacidad para protegerse del calor podrían explicar estas diferencias.

Es necesario reforzar la prevención

Las investigadoras señalan que estos resultados refuerzan la necesidad de aumentar la concienciación sobre los riesgos de la exposición al calor durante el embarazo. “Sería necesario reforzar la información preventiva y las recomendaciones dirigidas a las mujeres embarazadas, especialmente durante los periodos de olas de calor”, apunta Granés.

El estudio pone de relieve la importancia de incorporar la perspectiva del cambio climático en las estrategias de salud pública y en los protocolos de seguimiento del embarazo, con especial atención a los colectivos socialmente más vulnerables.

 

Referencia del artículo

Granés, L., Palomar-Cros, A., Espiell, A. et al. Cumulative daily exposure to high temperature increases gestational diabetes risk. Nat. Health (2026). https://doi.org/10.1038/s44360-026-00077-2

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